Algunos libros que he leído en 2024

Libros
Fecha de publicación

27 de diciembre de 2024

Esta entrada sobre libros de no ficción se añade a las de 2019, 2020, 2021, 2022 y 2023

Tim Harford: 10 reglas para comprender el mundo

Tim Harford es un economista que presenta desde 2007 el programa de radio More or less en la BBC sobre los números en las noticias y en la vida. Me gusta su actitud desde el principio. He detectado a veces cierta delectación en poner de manifiesto aspectos negativos de la estadística. Aquí sin embargo se contempla la estadística como merece, es decir, como una herramienta invaluable para facilitar el conocimiento en todos los ámbitos:

Muchos de nosotros nos negamos a fiarnos de las pruebas estadísticas por miedo a que nos engañen […] Mi intención es otra. Quiero que tengas la confianza suficiente para mirar por el telescopio y escudriñar el mundo. Quiero que comprendas la lógica que sustenta las verdades estadísticas, y que escapes de la influencia de la lógica defectuosa y los sesgos cognitivos y emocionales que configuran las falsedades.

Como Harford dice en la introducción, “nuestro mundo, enorme y convulso, está lleno de preguntas que solo una atención adecuada a los números puede responder”. Pero a veces el problema es más bien de los usuarios, debido a prejuicios o a falta de comprensión. En este libro, más que aconsejar sobre cómo analizar datos, el autor se centra en la actitud con la que tenemos que enfrentarnos a los datos que nos encontremos. No es una crítica de los posibles malos usos de la herramienta sino una serie de reglas para comprenderla de la mejor forma posible. En este sentido, es un libro que comparte características con el de Kiko Llaneras que reseñé el año pasado.

No mencionaré aquí cuáles son las 10 reglas concretas que sugiere el autor, pero sí la que considera la regla de oro: ser curioso, tener un interés genuino por aprender, no quedarse en la superficie e indagar. Tal vez así valoraremos un dato estadístico independientemente de las emociones que nos provoque, atenderemos a las definiciones de las variables para entender mejor una cifra o trataremos de comprender cómo funcionan los algoritmos para juzgar mejor sus imperfecciones:

Una afirmación estadística sorprendente es un reto a nuestra visión del mundo. Puede provocar una reacción emocional, incluso miedo. Los estudios neurocientíficos apuntan a que el cerebro reacciona con la misma angustia a hechos que amenazan a nuestras preconcepciones que a animales salvajes que amenazan nuestra vida. Pero para alguien con una mentalidad curiosa, por el contrario, una afirmación sorprendente no tiene por qué provocar angustia. Puede ser un misterio o un rompecabezas que resolver.

Me parece una actitud esencial en estos tiempos de polarización y redes sociales.

Margaret MacMillan: La guerra: Cómo nos han marcado los conflictos

Al comienzo de este libro dice Margaret MacMillan, una historiadora y profesora de la Universidad de Oxford, que “la guerra tal vez sea la más organizada de todas las actividades humanas, y a su vez ha estimulado una mayor organización de la sociedad”. Y el análisis de esta afirmación es uno de sus objetivos: estudiar cómo la guerra ha cambiado las sociedades humanas, pero también cómo los cambios sociales han influido en la manera de hacer la guerra.

La guerra, es cierto, ha producido mucho dolor y destrucción, pero con incomodidad hay que admitir que también estimula avances. La autora menciona que las primeras transfusiones se realizaron en un campo de batalla (Norman Bethune, en España en 1936, según algunas fuentes), que los fondos para desarrollar la penicilina solo estuvieron disponibles gracias a la Segunda Guerra Mundial, o que la práctica del triaje, habitual en las emergencias de los hospitales, se comenzó a usar probablemente en las guerras napoleónicas.

El libro contempla la guerra desde muchas perspectivas diferentes. Por ejemplo, sus causas. Estas pueden ser variadas, pero recurrentemente aparecen la codicia, la autodefensa y los sentimientos e ideas. También la evolución de los recursos y armas utilizados. En el capítulo llamado La forja del guerrero se enumeran las razones que llevan a los soldados a luchar y se introduce el debate acerca de por qué la premisa de que son los hombres los que deben combatir y no las mujeres es casi universal en el tiempo y en diferentes culturas. Otros capítulos se dedican a examinar el papel de la sociedad civil o las diferentes ideas para controlar o suprimir la guerra.

En el último capítulo del libro, La guerra en nuestro imaginario y en nuestra memoria, se repasan las obras literarias y artísticas que han reflejado nuestra forma de pensar en la guerra, desde Shakespeare hasta Apocalypse Now, pasando por Homero, Robert Capa, Platoon, Goya, Vassili Grosmann, Tolstoi, Erich Maria Remarque, Tim O’Brien o Picasso.

De fondo siempre queda la reflexión sobre si la sociedad nos hace más belicosos o más pacíficos, si azuza el conflicto o lo atempera. La primera postura representada por Rousseau y la segunda por Hobbes. No sé si es posible llegar a una conclusión clara y me gustaría que Rousseau tuviera razón pero mi impresión tras la lectura del libro es que Hobbes -y su pesimismo sobre la naturaleza humana- se acerca más a la verdad.

Ignacio Martínez de Pisón: Ropa de casa

El año pasado leí la extraordinaria novela Castillos de fuego de Ignacio Martínez de Pisón (Zaragoza, 1960) así que tenía curiosidad por Ropa de casa, su libro autobiográfico publicado este año, que abarca su infancia, juventud y primeros años de formación como escritor, hasta llegar a los primeros años 90.

Los primeros capítulos trazan semblanzas de su padre, un militar del régimen franquista que falleció cuando el autor tenía unos diez años, y su madre, que quedó viuda muy joven y al cuidado de cinco hijos pequeños. Aunque el autor es unos años mayor que yo y de clase social bien diferente (algunos de sus abuelos eran marqueses) los años 70 que retrata en la primera parte del libro me han resultado bastante reconocibles. Estos primeros años de su vida transcurrieron primero en Logroño y posteriormente ya en Zaragoza.

Una vez acabados sus estudios universitarios el autor se traslada a Barcelona, donde intenta convertirse en escritor. Esta es la parte más interesante del libro para mí. En los años 80 formó parte de un grupo heterogéneo de escritores a los que se etiquetó como nueva narrativa española, y que se beneficiaron del deseo colectivo de romper con el pasado literario reciente, que se relacionaba con la dictadura. Muy pronto un manuscrito de sus relatos fue aceptado por Anagrama, eran los comienzos de la colección Narrativas hispánicas en esta editorial, y comenzó a publicar.

Destacan los retratos de los escritores y editores con los que el autor se encuentra aquellos años: entre otros, Jorge Herralde, Javier Marías (quien fue una especie de mentor literario durante una década), Álvaro Pombo, Javier Tomeo, Cristina Fernández Cubas, Bernardo Atxaga (“entre las personas que conozco, puede que sea la que tiene el carácter más afable”) o, de forma más emotiva hacia el final del libro, Félix Romeo.

El mismo autor dice que su vida, en comparación con otras, ha sido una vida pequeña. No debe el lector esperar grandes emociones, pero el libro se lee con facilidad y resulta atractivo para aquellos a los que interese conocer algo más del mundo de un escritor.

Michael Ignatieff: En busca de consuelo

Dice el escritor Norman Lebrecht sobre la música de Gustav Mahler:

No toda persona civilizada es sensible a Mahler, pero dentro del monumental edificio de sus obras hay resquicios que permiten al oyente estar en paz consigo mismo. Esos son los lugares en los que la fortaleza Mahler se convierte en un refugio privado.

Y es que todos necesitamos refugio y consuelo en algún momento de nuestras vidas, y tal vez podamos encontrarlo en la música. Michael Ignatieff, un historiador y ex-político canadiense, nos habla en este libro de un conjunto de personajes históricos que buscan consuelo al componer, escribir, pintar o filosofar. En 2017 invitaron al autor a pronunciar una conferencia que acompañara un festival en Utrecht en el que se iban a interpretar versiones musicales de los ciento cincuenta salmos. Este encargo llevó al autor a una reflexión sobre el poder consolador de las obras de arte, literarias, filosóficas o religiosas. El libro es el resultado de esta reflexión.

Los capítulos siguen un orden cronológico, desde los desconocidos autores de los Salmos y el Libro de Job, hasta la admirable Cicely Saunders, una de las pioneras de la medicina de los cuidados paliativos, pasando por Mahler, el Greco, Montaigne, Marx, Ajmátova o Camus, entre otros.

El subtítulo del libro es Vivir con esperanza en tiempos oscuros. Para tiempos oscuros es apropiado el final de la Segunda de Mahler, uno de los fragmentos, para mí, más consoladores de la historia de la música. Es algo más de cuarto de hora, denle una oportunidad cuando lo necesiten.